No es coincidencia que los treinta años que he vivido son la misma suma de años que te he conocido. No tengas bebés, me dices. ¿Es acaso porque me sentía como un peso extra en tu matriz? ¿Es acaso porque me tomó nueve meses crecer dentro de ti? Que raro que después de treinta años, tú empieces a tomar tu lugar en mí. No me malentiendas, me dices. Te amo pero no tengas bebés. Créeme, yo soy tu madre.


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